Llegaste en primavera, te descubrí cortando flores de mi jardín y reí, te sobresaltaste y tus mejillas se volvieron rojas, te acercaste y te disculpaste, te invité a pasar y hablamos hasta que el sol se ocultó, saliste no sin antes prometer volver.
Pasaron las semanas y cada vez nos volvimos más unidos y nuevos sentimientos florecían, cuando estabas tú, me sentía completa y la felicidad brotaba de mi alma,
Lamentable, la primavera pasó y se aproximó el verano, tú dejaste de visitarme, de pronto no supé mas de ti, te buscaba por la mañana y te lloraba por la noche. Mi felicidad se esfumó junto a ti y al parecer, tú no estás consciente de eso. El verano pasó, y con el mi esperanza de volverte a ver. El otoño había llegado y el frío se hizo notar haciendo mis días más desolados, sabía que no volverías, pero aún así mi corazón estaba herido y en ocaciones miraba por la ventana, esperando verte ahí.
Llegó el invierno, mis ganas de vivir se habían acabado, tú eras mi felicidad, pero tú ya no te encontrabas a mi lado, aún me pregunto por qué te fuiste, merecía una explicación, una nota o al menos una despedida.
Me suicide en primavera, después de leer esta nota que tal vez nunca vuelvas a leer, bien dicen que en donde encuentras felicidad la pierdes, pues bien, aquí estoy, a punto de dejar todo y no volver, como tú lo hiciste, pero al menos, yo sí tuve el valor de decirte adiós.
Pasaron las semanas y cada vez nos volvimos más unidos y nuevos sentimientos florecían, cuando estabas tú, me sentía completa y la felicidad brotaba de mi alma,
Lamentable, la primavera pasó y se aproximó el verano, tú dejaste de visitarme, de pronto no supé mas de ti, te buscaba por la mañana y te lloraba por la noche. Mi felicidad se esfumó junto a ti y al parecer, tú no estás consciente de eso. El verano pasó, y con el mi esperanza de volverte a ver. El otoño había llegado y el frío se hizo notar haciendo mis días más desolados, sabía que no volverías, pero aún así mi corazón estaba herido y en ocaciones miraba por la ventana, esperando verte ahí.
Llegó el invierno, mis ganas de vivir se habían acabado, tú eras mi felicidad, pero tú ya no te encontrabas a mi lado, aún me pregunto por qué te fuiste, merecía una explicación, una nota o al menos una despedida.
Me suicide en primavera, después de leer esta nota que tal vez nunca vuelvas a leer, bien dicen que en donde encuentras felicidad la pierdes, pues bien, aquí estoy, a punto de dejar todo y no volver, como tú lo hiciste, pero al menos, yo sí tuve el valor de decirte adiós.
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