martes, 20 de octubre de 2015

El tiempo pasa pero no parezco notarlo.

02:27 Siento la brisa de la lluvia rozar mi piel.
02:54 Mis párpados se sienten pesados.
03:18 El viento sopla salvaje mente.
03:52 Mi ultimo cigarrillo perece en mis manos.
04:30 La lluvia comienza a cesar.
05:13 El silbido del viento endulza mis oídos.
05:36 La oscuridad comienza a alejarse.
05:59 El amanecer droga mis sentidos.
06:28 Es tarde.
07:30 Un día de clases perdido.
08:50 Mi cuerpo comienza a flotar.
10:37 Mi cuerpo pide alimento.
11:11 Lo que estaba esperando.
15:51 Ya no resisto.
17:32 Ahogo un suspiro.
19:19 No quiero ver esto.
21:37 Comienzo a sentirlo.
22:43 Pronto acabará.
00:00 Los recuerdos aparecen.
01:57 Lágrimas recorren mis mejillas.
02:27 El ciclo se repite.

viernes, 25 de septiembre de 2015

Lagrimas de Sirenas

No sé si conozcan las famosas «Lágrimas de Sirenas», mejor conocidas como «Sea Glass», se trata de unos cristales muy apreciados en la joyería y muy difíciles de encontrar. ¿Cómo se forman? Por vidrios que de una u otra forma llegan al mar son pulidos gracias a las olas y la arena hasta quedar en guijarros translucidos. ¿Saben cuánto tiempo tarde en lograrse esto? 10 años para pulirse y otros 30 para conseguir su forma redondeada.
Hace tiempo leí un relato relacionado con esos cristales, así que lo redactaré grosso modo, no recuerdo todos los detalles.

Un joven decidió ir a un monasterio para conseguir la paz que tanto necesitaba después de haber estado en la guerra. El monasterio estaba en un valle escondido tras unas colinas, había varias torres para meditar y cerca había un río para proporcionar agua al lugar, sin mencionar que el paisaje era bellísimo e inspiraba mucha tranquilidad, había jardines inmensos. Este joven por mucho que pasaba los días pidiendo perdón a los dioses por sus actos y por toda la sangre que derramó durante las batallas no conseguía calma... Un día una mientras paseaba por los jardines escuchó una voz que le llamaba, curioso siguió la voz, hasta que alcanzó a ver una sirena, con labios carnosos y una larga cabellera negra. La sirena le preguntó porqué pasaba los días pidiendo perdón, ella le escuchó con cuidado, desde que había llegado al monasterio lo miraba desde lejos, le llamó mucho la atención que un hombre tan joven estuviese en un lugar así. Pasó el tiempo, los dos se miraban cada día y conversaban, no duró mucho para que la sirena se diera cuenta de que estaba enamorada del joven, hasta que por fin se lo confesó, le confesó su amor, pero no fue correspondida. No porque el sentimiento no fuese reciproco pero es que no había forma de estar juntos. El joven le hizo ver que, él no podía respirar ni vivir bajo el agua y que ella no podía vivir sobre la tierra. La sirena pasó las siguientes semanas haciendo hasta lo imposible por cambiar su opinión e intentado encontrar una forma para que las cosas funcionaran, pero no pudo negar la verdad. No había nada que hacer. Ante lo evidente, se entristeció y no era una tristeza pasajera sino una abismal, no podía dejar de derramar lagrimas, poco a poco, día tras día, sus lagrimas se fueron convirtiendo en pequeñas piedras de color verde y gris. Verde por la esperanza que en algún momento mantuvo y grises por la tristeza de un amor imposible.

lunes, 6 de julio de 2015

Te extraño.

Después de mucho tiempo me he dado cuenta de que todo cambia y se esfuma. Todo es tan frágil y tan falso, que, a veces no queda nada. No queda nada de lo que sentimos, nada de lo que vivimos. Los recuerdos duelen, y no puedo seguir con esto. No puedo pretender que nada me está pasando porque no es así, me siento mal y me siento sola. Quisiera volver el tiempo, todo me recuerda a él, todo me recuerda a su risa y a sus ojos encantadores, sus bellos ojos verdes. Sus cariños, sus abrazos llenos de energía, todo. Extraño las llamadas de cada semana preguntando como me encontraba, como me sentía y, mi respuesta siempre era la misma porque estando él, nada podía hacerme daño, nada ni nadie podía lastimarme. Te extraño, cuando despierto, te extraño cuando estoy a punto de dormir, te extraño todos los días, quisiera que pudieses volver a mi, a nosotras. ¿Por qué no se puede olvidar a alguien como él? Me lo pregunto a diario. En verdad extraño esos días, en verdad lo extraño a él.

viernes, 3 de abril de 2015

Nadie puede ayudar, nadie me puede sanar.

Y, en medio de la madrugada, una voz comenzó a sonar en mi cabeza. Decía lo mismo de siempre, pedía lo mismo de siempre, molestaba con lo mismo de siempre. Nunca le había permitido que me ganara, antes tenía razones para ignorarla; pero ahora ya no tenía nada, me sentía sola. Vociferaba a todo pulmón lo que deseaba, y atenta yo escuchaba, intentando callarla cómo las veces anteriores. Esta vez no pude, esta vez ella ganó. Sentía al deseo de adueñarse de mi cuerpo, la voz pedía ayuda, gritaba que la dejara salir. Me levanté, con la planta de mis pies toqué el frío suelo, y enseguida se conectó con mi alma; frialdad con frialdad amoldaba bien. Todos en casa dormían, aunque... en realidad, no importaba que no lo hicieran, pasaría desapercibida. Caminé hacia el baño, sin dirigirle la mirada a nada, sólo a la puerta de éste. Giré el picaporte y no lo pensé dos veces, me encerré... En silencio, sin preocuparme por lo que seguiría. Abrí con calma mi caja, aquella caja que había olvidado durante tanto tiempo, esa caja que la había guardado en el baúl de mis peores recuerdos, la caja que contenía a mis navajas, a todas. Me miré por última vez en el espejo, ¿cómo lo estaba haciendo? Ni siquiera yo era consciente de lo que sucedía en mi cabeza, automáticamente obedecía a las órdenes de mis deseos, de la voz, de mis sentimientos. La voz, ella era consanguínea a todo lo que había pasado, al huracán que arruinó mi vida. Miré mis muñecas, tan sanas, tan limpias... tan atrayentes hacia las navajas. Eran cómo dos imanes, el filo suplicaba acercarse a mis muñecas, y ellas pedían lo mismo. Ya había pasado mucho tiempo desde la última vez y me dolió volver... Las lágrimas ya rodaban por mis mejillas, descendían como las gotas de la lluvia en un parabrisas, echando carreras a ver quién llegaba primero al suelo; suelo que pronto se convertiría en un color rojo. Sujeté fuertemente a la más filosa, no me inmuté, no lo pensé. Rasgué a mis dos brazos de manera vertical, lo más profundo posible. La sangre se adueñó del sitio como si fuese su casa, sentía cómo la liberación era cada vez más mi amiga. No me arrepentía, siempre pedí ayuda a gritos y sola vivía en mi mundo atroz, sola tuve que conocer a mis peores y más malignos deseos, sola caminé descalza por un camino de fragmentos de un vidrio roto... sola tuve que ayudarme, lástima que no pude salvarme.

lunes, 9 de marzo de 2015

En un rincon de mi mente.

Encerrados en mi cabeza. Todos suplican. No puedo hacer nada. La cabeza me estalla. Mis venas palpitan, palpitan fuertemente y arden. Me quedo acostada, sin poder hacer algo para evitarlo, sin poder gritar para pedir ayuda. Yo lo único que puedo hacer es sonreír. Sonrío mientras mis ojos se convierten en un mar, un mar amargoSuelto un grito y rompo a llorar. Lloro sin borrar mi sonrisa, lloro por dentro. Para que todos crean que estoy bien.

martes, 17 de febrero de 2015

Ángel.

Y allí estaba yo, parada, viendo al cristal... ese cristal que nos separaba. quería abrazarlo, besarlo, decirle una última palabra, pero se había ido... Sabía que no iba a volver , pero también sabía que estaría siempre en mi corazón, mi ángel, repetía una y otra vez en mi cabeza... En ese momento, cierro los ojos, se me vienen a la mente recuerdos que, solo yo había vivido con el. Las lagrimas caen, no paraba de llorar. El dolor que sentía no se comparaba a ningún otro. Pero ¿saben algo? nos volveremos a encontrar... Tal vez en veinte, treinta años, puede ser que mañana, nunca sabremos cuando sera ese día... Si le tuviera frente a mí, le diría que me ha hecho mucha falta, que he necesitado un consejo de un hombre tan sabio como el. Si tan sólo pudiese tenerle frente a mí, lo abrazaría, le diría que no me soltara nunca, le suplicaría que me lleve a donde sea que el esté, le pediría un consejo para la situación por la que estoy pasando. Le diría cuando le quiero, cuánto le echo de menos, lloraría en su hombro por última vez, le pediría perdón por todo lo que fallé, le imploraría que no me dejase sola. Si tan solo la muerte devolviera a las personas... aprovecharía cada oportunidad con el. Solo quiero que sepas, te amare por siempre.

miércoles, 11 de febrero de 2015

No lo sabremos completamente.

Posiblemente eres oscuridad, posiblemente eres luz. Quizá seas el mal, quizá seas el bien. Tal vez hieras o tal vez sanes. Probablemente estés muerta. Probablemente estés viva. Sólo date cuenta, sólo de una cosa. Quieres que alguien más esté y que alguien más te conozca. Que te quiera así tal cual eres. Deseas ser querida. Con tus defectos, con tu mal y con tu bien. Que alguien te conozca a fondo.
Pero... ¿Cómo pretendes hacerlo? Ni siquiera tú te conoces. No sabes si eres humano o un monstruo.
¿Esperas que alguien más ame lo que tú no conoces?

lunes, 9 de febrero de 2015

En un segundo.

Se hallaba ahí; de nuevo.
Escuchando el tic-tac del reloj.
Con la mirada perdida en el techo.
Con sus extremidades extendidas.
Pensando en todo.
¿Cuándo pasó eso?
Sólo pasó.
Todo comenzó a doler.
Todo comenzó a hacerla llorar.
Todo se volvió menos nítido.
Todo se volvió más oscuro.
Todo lo absorbía.
Cada vez tropezaba más.
Cada vez era más callada.
El dolor en su pecho era patente.
Las ojeras hablaban.
De todo lo que en las noches pasaba.
¿Desde cuándo gritaba así?
¿Tan inaudible y a la vez tan agudo?
Sólo pasó.
Los días eran una tortura y las noches un infierno.
Cuando miró hacia atrás.
Sólo vio cúmulos de problemas.
Desde ahí jamás volvió a ser igual.
Y no digas que no se puede estar muerto en vida.
Porque sí que se puede.
Sólo mírala...
Sólo mírame...
¿Aún lo dudas?

miércoles, 4 de febrero de 2015

Él.

Todo gira en torno a ti, me gusta tu risa, sonrisa, ojos y todo lo que tenga que ver contigo. Eres lindo, no puedo describirte del todo, tus risos son muy bonitos, la forma en la que me miras, y cómo al acabar una frase sonríes, me tienes hipnotizada, pero me gusta, tú me gustas, ¿Qué más puedo hacer? nada, ya sucedió y ahora tengo que afrontarlo. Dejaré que tú mismo te des cuenta, a ver si no eres ciego, porque, no sólo se le llama "ciego" al que no puede ver el mundo real, si no al que no puede ver mas haya del corazón, de la mirada... Todo el mundo debería de fijarse en eso, que no siempre es ver un buen físico, deberían de fijarse en personas cómo tú, que haga ver la vida a las personas de otra perspectiva, puedes gustarle a cualquiera, sólo recuerda eso. Sabras que no me equivoco y cuándo menos lo pienses tendrás a una persona increíble a tu lado.




lunes, 19 de enero de 2015

¿Cuál es la explicación?

De repente, me detengo. Al fin tomo el valor y me doy media vuelta. Intentando descubrir que me ha provocado tanto dolor. Intentando saber quién o qué fue lo que me convirtió en esto. Al mirar hacia atrás, me da tristeza observar ese camino, un camino lleno de tristezaun camino lleno de sangre, hay tanta sangre por todas y casa una de las veces que he caído. Hay sangre... y sigue intacta. Y es que, ¿nunca logré progresar? ¿A caso sólo he caminado sin lograr avanzar? O peor aún ¿ni siquiera estoy caminando? Realmente, ¿sigo viva?

martes, 13 de enero de 2015

La chica que no encontró respuestas.

Tomó la bicicleta y salió con el agua rodándole por la cara. No miró cuando los camiones pasaban, pero se preguntó de vez en cuando si así todo terminaría bien. Los huesos rotos sanarían, pero un corazón destrozado requería otro tipo de sutura. Allí estaban grabadas las sonrisas , las facciones despreocupadas mientras él había estado dibujando en las montañas, alejado del ruido, intentando encontrar la forma de bajar el ph de su sangre a uno menos ácido. Pero supongo que nadie le pidió que lo hiciera. Tomó velocidad en las curvas, y más y más rápido.
"¿Es la misma importancia un hueso que un corazón quebrado? Porque podría asegurarles que el dolor es el mismo. Pero es más fácil anestesiar uno que el otro"
Frente al umbral no supo que hacer. Ni qué decir. ¿Lo arruinaría todo de nuevo?
Pero cayó en la cuenta de que ella era quien estaba ahí. No el. Ella seguía sola. Viajando sola, pensando sola. ¿Había sido de verdad su compañero?.
Ella estaba dispuesta a creer que sí.
Pero le estaba doliendo tanto.
Llamó pero nunca nadie salió.
Cómo también jamás fue por ella.
Cómo también ella quedó esperando lo extraordinario. Que un día llegase sin más y la abrazara.
Cómo también que le hablara.

De repente una hola gélida le recorrió el cuerpo y le despeinó el negro cabello.
Se sintió fría y desolada, así que encendió un cigarrillo para calmarse. Caía la noche en Lugano y esta chica sin nombre se resignó a que alguien saliera.

Se quedó mirando las tres lunas y un Júpiter demasiado claro para nuestro gusto. Se hipnotizó y por uno o dos segundos se olvidó de su grieta en el pecho.
"Me has roto el corazón"
Se lo escucha reír irónicamente.
-¿Mejor roto que robado y no devuelto?
La joven habla para sí. Saca de su abrigo una piedra brillante de color violáceo y comienza a hacerla girar de su mano, saltándole chispas. La deja caer al suelo, en cuanto lo toca, de ella salen múltiples sombras púrpuras que la rodean y comienzan a transformarse en animales. Las lunas iluminan la escena mientras la chica contempla las formas divertida.
Se toca el pecho disimuladamente. Aún le duele algo.
Le duele todo.
"Por qué"
Toma la gema y la apoya sobre lo que alguna vez dibujó. La mancha púrpura se extiende tapándolo todo. Repite el proceso aquí y allá y se vuelve a sentar abatida. Júpiter esta claro, pero más nítidas son las imágenes en su mente. Se siente quebrada. Allí, tan cerca y que ni siquiera pueda hacer algo. Siempre que lo ha intentado, se lo han tomado mal. Cada acción. Cada gesto. Cada intento.
"Al menos lo intentas!" - escriben en púrpura las sombras.
- Al menos lo intento..- repite en voz baja.

Mira de soslayo la puerta. Piensa que no volverá a verlo en mucho tiempo y guarda en su disco mental todos los pequeños detalles que pueda. Ojalá fuera tan fácil borrar la información como podemos archivarla.
Y se alejó a velocidad suicida.
La chica sin nombre había llamado a la puerta una vez más antes de irse. Pero nadie salió.

domingo, 11 de enero de 2015

Cómplice de la luna.

Estando yo, acostada en la azotea, viendo la luna y las estrellas... Me acorde de ti, lo bonitas que son. Si miras por un cierto tiempo, sabrás que las estrellas brillan como tus ojos, y la luna es igual de hermosa que tu sonrisa. Tal vez nadie se da cuenta, pero yo si, aunque suene egoísta, espero que nadie mas lo haga, no te imaginas lo increíble que eres para mi. ¿Sabes algo? me encanta estar ahí, así como estar contigo, a tu lado y eso hace que me sienta aliviada, feliz. El cielo negro, tan lindo, como tu, como nadie mas. Sonrió, siempre que hablan de ti, pero siento que yo no soy nada, que soy muy poco. Solo quiero hacerte saber algo, que te quiero, mucho para ser sincera, no sabes cuanto me alegro de haberte conocido, y también que me dolería mucho perderte, eso suena ilógico por que tampoco te tengo, pero, espero que te des cuenta, y que cuando lo hagas, no sea demasiado tarde.

Todo pasa por algo...

La rutina no cambia, sea el día que sea. Sabia que me estaba mintiendo, pero eran las mentiras más bonitas que pude oír, tal vez me aferré a ellas, y a él, a su sonrisa, a su forma falsa de mirar, ¿Como puede engañarme unos ojos café tan bonitos? Veía a través de ellos la promesa de no perderle, de nos echarnos a perder. Veía aquella prometida niña de ojos dulces y piel morena, veía todo, veía París y Venecia. Me engañé. Me engañó. Siempre le fui sincera, lo mínimo era recibir lo mismo, ¿No? ¿Por qué? ¿Por qué lo hizo? Tuvo que reventar hasta el último pedazo que quedaba de mi, la poca confianza que había. Lo quise todo de él, lo quise todo con él. Esperaba mis mejores versos con sus iniciales entre líneas, esperaba las noches más cortas y las más largas acariciando su piel, esperaba darle todo lo que jamás ni siquiera supo que existío. Quise tanto y se quedó en nada... Que nada es lo que quedó de mi, más que el odio, el rencor y la rabia que habitaba siempre en mi, pero esta vez, en aumento. Tal vez mi castigo sea castigarme a mi misma siempre y querer a los demás todo lo que no me quieren a mí. Tantas veces salí de aquella clase con mis ojos llenos de tristeza sin que nadie lo notara, con la angustia de pensar en todo lo que me ha estado haciendo y lo que me quedaba por sufrirle sin estar ya a mi lado, pero nadie se dio cuenta, como siempre. Tantas veces intenté aguantar ver como alguien mas lo hacia feliz, viéndole sonreír sin ser yo esta vez el motivo. No quiero volver a reflejarme en otros ojos, no quiero volver a verme sonreír a través de ellos, porque mis gestos más sinceros son gracias a mentiras de alguna persona a la que quiero. No quiero tener que aguantar más nada, ni dolor, ni angustias, ni rechazos, ni cosas parecidas que me hagan sufrir.

sábado, 10 de enero de 2015

22 de Diciembre del 2014

No quería hacer mi resumen del año porque sinceramente siento que no vale la pena hasta que pensé que sería buena idea escribir esto todos los años y ver cuánto ha cambiado todo. La verdad es que no sé por donde empezar, supongo que por lo malo para que todo acabe bien. Me di cuenta de lo mierda que es este mundo y que el racismo es un asco, y que según algunas personas, la vida de los negros no valen. puedes matar a un negro y salir sin cargos si eres blanco, policía y vives en estados unidos. No lo sabia, a uno de niño siempre le muestran las cosas bonitas porque es mejor así y no tienes la suficiente capacidad de asimilar lo que está pasando. qué asco todo. Además no es solo con lo del racismo, también es con las violaciones, las relaciones abusivas, el machismo y las guerras, entre otros. este mundo está una mierda y este año logré poder entender algunos de los problemas en los que la gente vive a diario. No todo es malo, hay personas buenas que quieren hacer el bien, y me alegró mucho lo de las protestas de #BlackLivesMatter porque demostró que aún tenemos consciencia de lo que es justo. También hay cosas lindas en la sociedad, como la gente que quiere hacer un cambio y promueve aquellas cosas, que defiende las cosas y sabe qué está bien y está mal. Me di cuenta de que tengo muchos miedos (y esto ya lo sabía) pero encontré más y ahora de alguna forma, no puedo escapar, siempre llegan a mi mente de nuevo. trataré de ir al psicólogo el próximo año. Solo bromeaba, no voy a ir.
Este año empecé con lo de las cuchillas, bueno, el año ante-pasado, la verdad es que espero que nadie lea esto y he considerado seriamente dejarlo en borrador, pero no me parece que sería justo. sé lo malo que son y todo eso, pero no sé, sonará enfermo y raro y todo pero me arrepiento. Vi cosas en mí, que antes no había descubierto, como que me gusta la noche pero a la vez me da miedo, y aunque no quiero que se acabe la noche, espero con ansias a que sea el día. Leí cosas que me ayudaron y abrieron mi mente, que me aportaron algo lindo, aunque solo fuera una cita y ya. los libros son geniales, eso ya lo sabía. Antes me gustaba pretender que no necesitaba a nadie, y no los necesito. aprendí este año que los amigos no son los que están allí todos los días de tu vida, si no los que puedes pasar un buen rato después de que no se hayan visto meses. de que una amistad no es de confianza o de verse todo el tiempo. Solo es alguien que sabes que está ahí aunque no esté a tu lado, que aunque se vean rara vez, puedan aún amarse y recordarse lo lindo que es tener una persona así. Me sentí querida, eso fue bueno. aunque al final haya sido todo mentira, pero fue linda la mentira mientras duró. 2 meses, solo un poco. Sigo siendo ingenua y me ilusiono rapidísimo y eso es un desastre. lo sé y lo sigo haciendo sin intención. Escuché nuevas bandas y me identifiqué con muchas de las canciones que antes no entendía. me obsesioné con cosas con las que antes pensé nunca hacerlo (no me arrepiento)
y Adam siempre estuvo presente en mi año, leí mucho fanfiction antes de dormir porque tenía miedo a quedarme dormida y no respirar, o tener pesadillas. es un salvavidas para mí. sonará enfermizo pero así lo siento, no puedo hacer más que ser sincera. Quise a gente que antes no quería, que odiaba y me fastidiaban. Es graciosa toda esa historia pero no la contaré. ¡Por fin pude cambiar mi forma de pensar!, solo no sé nada del universo y eso me asusta pero habrá que ver cuando muera. Hablando de morir, aún le tengo miedo a la muerte, ¿cómo no lo haría? y antes de dormirme me entran ganas de llorar porque qué haría si no me levanto el próximo día, ¿y mi familia? me asusta mucho y no sé si lo que generalmente siento es ansiedad permanente, porque siempre estoy pensando en eso y en otra cosas y lo odio.
¡oh! y por fin subí un poco de promedio... Y sigo enamorada de la misma serie, desde hace 2 años, que loco.
No sé cómo definir este año, solo sé que tendría que ver con miedos permanentes y horas de felicidad. Por último, Adam es una muy buena persona, de mis mejores amigos, se podría decir. Si llegaste hasta aquí ¡felicitaciones! (mentira) pero supongo que es buena idea que hagas tu resumen porque sí, yo no tengo nada más que hacer.

¡Ten un bonito día!